Un Gámper lleno de emociones

29 08 2007
De Casaus a Puerta. Se llenaba el Camp Nou a medida que la noche le iba ganando terreno a la luz en el cielo de Barcelona. El debate sobre la conveniencia o no del partido se disipaba al ritmo que se llenaban los asientos del estadio. Era una noche de grandes emociones. Minutos antes de comenzar el partido, el once del Barça posaba con la camiseta del fallecido Antonio Puerta. Poco después, hubo un minuto de silencio dedicado exclusivamente a Puerta, minuto que precedería a otro dedicado a Casaus. El Barça había decidido sustituir la fiesta por el emotivo y respetuoso silencio hacia dos personas que, por motivos distintos, se habían ganado el aplauso y el respeto de un Camp Nou entregado. Era la noche de Casaus y Puerta.

Un Giovani estelar. Pitó el árbitro y comenzó el partido a un ritmo trepidante. La magia de la noche, el Camp Nou o la permisividad del Inter propiciaron que el Barça saliera como si se jugara la vida. Presión a la línea defensiva del Inter, que en la primera parte apenas pasó del medio campo, y un jugador arriba que tiene las virtudes que necesita el ataque barcelonista: velocidad y, sobretodo, movilidad. Como hiciera Messi dos años atrás contra la Juventus, Dos Santos debutó en el Camp Nou en el Gámper y, como hiciera el argentino, demostró que merece un puesto titular en el equipo. Tocó, combinó y siempre con la vista en el arco. Así, a los pocos minutos de juego, Dos Santos era derribado en el área rival. El árbitro no señaló penalty, cosa que sí hizo pocos minutos después cuando Chivu derribó al mismo Giovani. Ronaldinho se encargaría de transformar el penalty, celebrado con mirada al cielo. No se habían recuperado los italianos del golpe cuando Giovani, tras regatear en el área interista, fusilaba a Toldo. 2-0 y partido encarrilado gracias a un gran Dos Santos.

Touré, Xavi y… Deco. Rijkaard recapacitó tras el esperpento del Sardinero y rompió la sociedad Xavi – Iniesta para dar a Deco el timón del centro del campo. Deco fue el mejor del partido de largo. El portugués volvió a mostrar su mejor cara, con un partido espléndido: asistencias, trabajo y frivolités que revolucionaron al Camp Nou. El público coreó en numerosas ocasiones el nombre del portugués. Por desgracia, ese mismo público no es el que acude cada dos semanas al feudo barcelonista. Digo desgraciadamente porque el respetable se mostró entregado desde el minuto 1 hasta el 90, cosa que es imposible ver en partidos oficiales menos cuando Chelsea o Madrid son los visitantes. El mediocampo culé realizó un gran partido, en especial el citado Deco y un insistente Touré, que bombardeó desde lejos a Toldo hasta que acabó marcando. Gran partido del marfileño que se fue con una gran ovación. El canterano Xavi pasó a un segundo plano en el mismo momento en que Deco se hizo el amo y señor de la medular. Deco se antoja imprescindible para el Barça.

Los cambios disminuyeron el ritmo. Con el partido finiquitado en los 45 primeros minutos, la segunda parte era un mero trámite. Del equipo titular sólo quedaron Henry, Deco, Touré y Oleguer. Nada más comenzar la segunda parte, en una gran jugada Eto’o – Henry que acabó fallando el camerunés cuando encaraba a Toldo, el africano cayó lesionado. Parece que sólo ha sido un tirón, pero peligra su comparecencia ante el Athletic el domingo. Rijkaard lo sustituyó por Motta y adelantó a Iniesta. Parecía que la baja de Eto’o obligaba a disminuir el ritmo, pero Messi se negó a ello y comenzó su recital de velocidad. En una de esas arrancadas, cedió la pelota a Iniesta que, magistralmente, se hizo con la pelota y batió a Toldo con maestría. Se igualaba el resultado del curso anterior ante el Bayern y el Inter comenzó a sacar jugadores del equipo Primavera. Mancini le facilitaba las cosas a los de Rijkaard.

Motta, pitidos y último gol. La entrada al campo de Motta fue recibida con pitos. Motta ha sido un jugador muy querido por la hinchada culé, pero han acabado desilusionados con el comportamiento del jugador. Salidas nocturnas, poco rendimiento y declaraciones incendiarias han ayudado a la afición a decidirse a pitar al italobrasileño. A los pocos minutos de su salida, no llegó a un buen balón de Messi a la banda derecha y el público volvió a cargar contra él. Gil Marín, uno de los dueños del Atlético de Madrid, miraba desde el palco. Para redimirse, Motta cabeceó a la perfección un córner botado desde la derecha, y la afición se reconcilió con él. Quizá haya sido el último gol como barcelonista de un jugador que apuntaba grandes cosas pero que se quedó en la fina barrera que hay entre buen jugador y crack por su mala cabeza. Gil Marín se llevará buenas referencias de él a Madrid si no cierra su fichaje esta misma noche.

Un partido para reflexionar. Demasiadas emociones fuertes en poco menos de dos horas, pero que no deben nublar la vista al aficionado culé y a Rijkaard. El Inter acudía a Barcelona sin sus jugadores titulares y la preparación del partido habrá sido nula. El Athletic de Caparrós saldrá encerrado atrás, a por el empate, y no dejará tantos espacios como el Inter. Y el público no será el mismo que el de esta noche, si el gol no llega pronto acarreará nerviosismo en las gradas y, por ende, en los jugadores. El Barça tendrá que volver a recurrir a la magia del Camp Nou para romper la defensa vasca.

Lo malo: la actitud del Inter, desgana total.
De lo malo, lo peor: la lesión de Eto’o.
Lo bueno: Giovani y Deco
De lo bueno, lo mejor: la actitud de l’Estadi. Una afición de lujo.





No se ha parado ni un segundo

29 08 2007

La muerte de Puerta nos cogió a todos de imprevisto, como nos tiene acostumbrados la muerte. Pocos eran los que veían en ese desvanecimiento de Puerta su último partido de fútbol, la última vez que defendía la camiseta de su equipo. Un día después de su muerte, el mundo, insensible y ajeno a todo tipo de sentimientos de rabia y dolor, sigue girando alrededor del Sol. Nada ha cambiado, y el movimiento de nuestro planeta debe servir para hacernos mirar hacia adelante. En Sevilla ha quedado un vacío que nunca nadie llenará, pero, como se suele decir, la vida sigue.

Por esa razón, entiendo que el Barça no cancele el Gámper. Cerca de 100.000 personas, muchas de ellas niños que ven como sus vacaciones se acaban, acudirán al estadio a ver a su equipo. Esas 100.000 personas utilizan el fútbol como entretenimiento, como pasión, como método para olvidarse, si bien son sólo 90 minutos, de sus problemas en el trabajo, en casa, o cualesquiera que sean. No sería justo que esas personas se quedaran sin ver a su equipo. Son más emotivos 60 segundos de silencio y respeto hacia la persona de Puerta secundados por casi cien mil personas que una noche sin luces inundada por el silencio y el lloro de los niños que se quedan sin ver a sus ídolos.

En Madrid han decidido suspender el Trofeo Bernabéu por la muerte de Puerta en señal de respeto hacia el jugador y su familia. Son dos formas de entender el duelo, igual de respetables, aunque yo ya he dejado clara mi opinión.

Como dijo Freddie Mercury: the show must go on, por más frívolo que parezca, no deja de ser cierto. Esta noche hay fútbol en el Camp Nou. Va por ti, Antonio.





D.E.P.

28 08 2007

Hoy ha muerto Antonio Puerta, después de agravarse su situación ya de por sí crítica. 22 años de vida, deja a sus espaldas un hijo que iba a nacer en pocas semanas, una familia destrozada y una afición vacía. Hoy es día de pocas palabras y de mucho silencio. Desde este pequeño blog, envío mi ánimo a toda la família, tanto la de sangre como la sevillista.

Hoy, martes 28 de agosto de 2007, es un día de luto para el Sevilla, para España y para el fútbol en general. D.E.P.