Necesidades

1 07 2007

El Barça, en estos años de la gestión Laporta, se ha caracterizado por fichar únicamente sus necesidades, incluso infravalorándolas en ocasiones. Se habrá acertado más o menos en fichajes como Maxi López, Ezquerro u otros, pero nadie discute la necesidad real que suponían esos fichajes, que respondían a la falta de efectivos en ataque del equipo. Este año, parece que se mantiene esta política, aunque no faltan los que critican el fichaje de Henry por su vertiente mediática y su coste económico.

Por eso sorprende abrir la web del Sport día tras día y encontrar a Lampard en la portada. ¿Es realmente necesario? No tal como está organizado ahora el equipo. Veamos: Lampard juega en el Chelsea, como todos sabéis. No existe persona que dude de la enorme calidad que atesora Lampard en sus piernas, su gran olfato goleador y su compromiso con el equipo. Pero Lampard juega en la Premier League, primer gran inconveniente: podemos hablar de pocos jugadores que se hayan adaptado con éxito a la Liga después de emigrar desde la Premier. Sin embargo, existe otra cosa importante para reflexionar: Lampard juega en un esquema 4-5-1 muy diferente del 4-3-3 con el que juega el Barça. Sin embargo, esto no sería tan importante si no fuera por la manera de utilizar los dos sistemas, que son realmente diferentes.

El Chelsea juega con un 4-5-1 que Mourinho ha adaptado a la perfección para su Chelsea. Es un sistema que, según como se mire, puede parecer defensivo u ofensivo, aunque eso queda en manos de los jugadores que lo interpreten. La fuerza del Chelsea, como la del Barça, recae en el mediocampo. El Chelsea se adueña de él por fuerza y por número y el Barça con la posesión y la presión constante. Por eso el Chelsea cuenta con dos tuercebotas que suelen ser Makéléle y Essien (al que Mourinho da permiso para incorporarse al ataque) para cortar y crear y tres jugones por delante que normalmente son Robben por la izquierda, Cole por la derecha y Lampard por el centro. Es un esquema que ofensivamente puede llegar a convertirse en un 4-2-1-3 con las incorporaciones por banda de los extremos y con Lampard de mediapunta, que podría asemejarse al 4-2-4 que exigen los aficionados blaugrana. Pero nada más lejos de eso. En realidad el partido normal del Chelsea transcurre entre el 4-2-3-1 en ataque y el 4-3-2-1 en defensa, con la ayuda de Lampard.

Llegados hasta aquí, que es una cosa que más o menos todos conocemos, cabe pensar cómo encajaría Lampard en el Barça. Comencemos fijándonos en el rol de Lampard, el rol que le hace rendir a su máxima capacidad. Lampard es un mediocentro que se incorpora al ataque con un peligro similar al que genera Kaká, no obstante, son dos jugadores muy diferentes. Es un jugador sin la técnica de Kaká, sin la zancada del brasileño y sin su visión del juego. Pero tiene una pegada enorme y la señora Estadística lo avala: 211 partidos con el equipo de Londres y 60 goles (Wikipedia), o lo que es lo mismo 0,28 gpp, una gran media para un centrocampista. Deco, por ejemplo, en 94 partidos de azulgrana ha marcado 10 goles (0,11 gpp (LFP)) con lo que Lampard prácticamente en el doble de partidos triplica su registro goleador. A Deco quería llegar yo, ya que parece que será el cromo que se vaya si entra Lampard (ya que el fichaje ‘a pelo’ del inglés saldría como mínimo a 30 millones de €, cota inalcanzable por el Barça). Deco no llega ni de lejos al registro goleador del inglés ni tiene su pegada ni su llegada. Pero no es porque Lampard sea muy bueno y Deco muy malo, no. Es por el sistema (“¡maldito capitalismo!” se escucha desde lejos).

Y aquí llega el punto culminante del asunto: el sistema del Barça. El Barça como todos sabéis juega con un 4-3-3 o 4-1-2-3 con un mediocentro de corte defensivo y dos interiores. El Barça siempre intenta que ese mediocentro saque la pelota con efectividad, pero como normalmente no es así, busca un jugador que su principal labor sea la creación y distribución del juego (el perfil del 4 azulgrana). Esos jugadores son los interiores, los que sacan la pelota y la llevan hacia los de arriba, jugadores con poca pegada pero con mucho peligro. Y ahí es donde Lampard se ahoga: el inglés es un jugador que naufraga en las tareas de creación, más que nada porque el Chelsea no tiene el sistema barcelonista de tocar y tocar, sino que su fuerza se basa en la misma fuerza y su pegada arriba. Lampard es un jugador que al borde del área es peligrosísimo por su chut, pero no es un jugador que distribuye el juego porque el Chelsea no juega así ni él creo que pudiera asumir esa responsabilidad si algún día el Chelsea lo hace. Y al Barça no le deben interesar los jugadores que no tienen esa virtud, porque iría contra sus mismos intereses. Y más si el damnificado es Deco, jugador defensivamente correctísimo y muy bueno en esa labor que Lampard no cumple.

Así que, para concluir, el fichaje de Lampard sería muy caro e innecesario a no ser que el sistema cambie, cosa improbable. Pero aún saldría más caro, deportivamente hablando, si asistiéramos a un cambio Deco-Lampard, ya que venderíamos uno de los mejores jugadores del mundo en la posición que busca el Barça (interior) para traer a otro jugador que naufragaría inevitablemente en la zona de creación blaugrana. Yo digo un rotundo NO a ese cambio tan poco favorable para los intereses barcelonistas. Lampard no es el jugador que buscamos, por mucho Lampard que sea, y la directiva cometería un grave error al contratarlo, ya que aparte del coste económico (sin cambiarlo por Deco) o deportivo (cambiando a Deco) que pudiera acarrear, rompería esa gran política de fichar solamente lo justo y necesario.





El reality-show del Barça

22 06 2007

(Tres, dos, uno…¡Estamos en el aire!)

¡Hola! ¡Buenas noches y bienvenidos a la final del revolucionario programa que ha batido récords de audiencia, causante de grandes emociones, alegrías incontrolables, noches de agrias lágrimas! Pero, después de unos largos tres años, ha llegado el momento de decidir quién debe abandonar el programa. No sabemos cómo reaccionará la casa, así que conectemos en directo con La Masia, en Barcelona. ¡Bona nit, Barcelona!

(Silencio en la casa)

Parece que nuestros chicos no tienen ganas de hablar, hay mucha tensión. Nadie quiere dejar la casa, es duro despedirse de unos compañeros con los que has compartido todo durante este largo trienio. Pero ya saben, mis queridos espectadores, que ustedes deciden quién sale. ¿Quién será, quién será? ¡Las líneas están que arden! Unos anuncios y volvemos.

(Anuncios) Menudos muermos, a ver si echan al de los rizos, que es un soso de cuidado.

(¡En el aire!) Bienvenidos de nuevos, fiel audiencia. Llega el momento clave. Nos vamos directamente a la casa. Quedan pocos minutos para cerrar las líneas, ¡aprovechad! Ahora escucharemos a los concursantes, que nos dirán por qué no tenemos que echarlos. Escuchemos al primero. ¡Buenas noches, Paco’o! ¿Por qué la gente debe salvarte?

- Buenas noches. Pues, para ser claros, porque he sido el gran artífice del triunfo del programa. El programa no lograba arrancar hasta que llegué yo, que he aumentado el share. Sobretodo desde mis últimas nominaciones en el programa especial que grabamos en el Penedès. ¡Salvadme, hermanos!

Buenas razones las que da Paco’o. ¡Veremos que decide la audiencia! Pasemos al otro concursante. Llámale, Paco’o, para que venga.

- Yo a ése no le llamo, ya se enterará.

Eh… ¡Luego nos vemos, Paco’o! Ahí vemos como Pepinho está entrando a la sala, para dar sus razones. ¡Hola, Pepinho!

- Buenas noches, amigo. Yo creo que me tengo que quedar porque soy el mejor, ¿no? He sido elegido dos veces como mejor concursante del mundo y pienso que sin mí este programa no sería nada, en las anteriores ediciones este programa tuvo que ser cancelado porque no había éxitos, y cuando llegué yo cambió todo. Me lo merezco.

¡Qué directo, Pepinho! Ya saben, en la parte inferior de la pantalla ven el número al que han de llamar para salvar a este divertidísimo concursante.

- Por cierto, ¿cuándo me suben el sueldo?

De eso ya hablaremos otro día, Pepinho. Quizá te vas hoy, así que no es el mejor momento para subidas de sueldo. Recuerda, además, que te hemos subido el sueldo ya en muchas ocasiones. Debes esforzarte más para otra subida. Está entrando el siguiente, Queco. ¡Buenas noches!

- Buenas noches. La gente que entienda un poco de esto me salvará, ya triunfé en la edición de Portugal, no debo demostrar nada a nadie. Hasta luego.

¡Tan frío como siempre, Queco! Es todo un reto para la audiencia. ¿Le saldrá bien la jugada o se está echando un farol? En unos minutos lo vemos. Y por último, Ricardo está entrando, cansado como siempre. ¿Hola?

- Hola, buenas noches. Yo he hecho lo que he podido por el programa. Mis planes no han sido los mejores para las pruebas semanales, pero siempre me he llevado bien con todos, y eso le gusta a la gente, ¿no? Si no fuera por el incidente con el conejo ese seguro que ya estaba salvado.

Bueno, bueno. Ya hemos escuchado las razones de ellos, ahora nos falta escuchar las vuestras. ¡Después de los anuncios cerramos las líneas! (Anuncios) ¿Ya ha firmado el tal Enrique ese para entrar en el concurso? ¿A que esperáis? ¡Fue un éxito en Londres! (En el aire) Cerramos las líneas. La decisión está tomada. Ya veo a la guapísima Silvia que me trae el sobre con el nombre del expulsado. ¡Qué nervios! (Abre el sobre) ¡Quién lo iba a decir! No os voy a hacer esperar más…

El que menos votos ha obtenido y, por lo tanto, el próximo eliminado es…