Carrusel

27 06 2007

Hoy no quiero ceñirme a ningún tema concreto, sino que hablaré de varias cosas de actualidad sobre las que tengo algo que decir a falta de que la inspiración pique de nuevo a la puerta. Comencemos:

  • Tema fichajes del Barça. Chivu fichado si los representantes no lo bombardean y Abidal será blaugrana sí o sí, sólo falta ponerse de acuerdo con el Lyon, pero el jugador ya ha renunciado a jugar con el Lyon. ¿Compromiso? Puede, pero da a pensar sobre los contratos en este mundo del fútbol. Si algún día un jugador se cansa, aunque le queden 2 o 3 años de contrato, decide irse. Los medios no importan, el fin se ha de conseguir sea como sea. Me parece una falta de respeto al club que te hizo crecer como jugador (OL en este caso). En todo caso, faltan como mínimo 2 fichajes más. La salida de Motta puede despejar el primer interrogante: un mediocentro defensivo. Gio también se va y Sylvinho no gusta a Rijkaard, así que podrían fichar a Abidal y a otro lateral. Éste último supongo que sería un jugador joven y asequible económicamente, que pueda crecer a la sombra de Abidal.
  • La destitución de Capello. Como todos veíamos venir, Calderón (por mucho que digan ahora del informe de Mijatovic, éste no quería echar al italiano y menos traer a Schuster) ha echado a Baldini y, consecuentemente, a Capello. Calderón quiere rodearse de gente de confianza, por eso trae a un buen amigo como Portugal para obligar al montenegrino a dimitir. Yo, como culé, me alegro de la marcha de Capello ya que era el único entrenador que podía sacarle provecho a este equipo tan mermado mentalmente y poco comprometido. Ha logrado unir al vestuario y su fútbol rácano, pero de garantías, se ha impuesto al titubeo constante del Barça y a las dudas que acechaban al Sevilla cuando podía ponerse líder. Capello, eso sí, exigirá que se le pague todo. No es lo mismo acabar la temporada sin ganar nada (en ese caso hubiera perdonado dinero) que llevarse la Liga y tomar una posición de fuerza. Por cierto, sobre este tema, me ha impactado mucho una iniciativa del blog Fans del Real Madrid en la que exhiben un manifiesto a favor de la continuidad del italiano y que ha recibido más de 8200 firmas en poco menos de una semana. Y no es el número lo impactante, sino su procedencia: Rusia, Sudamérica, Hungría, Polonia… El esfuerzo de los bloggeros de esa web en mandar correos a todas las páginas merengues del mundo es encomiable. ¿Haríamos lo mismo en el Barça?

  • Schuster. Un entrenador que tiene a la prensa de cara. Empujado por el aire que sale de los soplidos del grupo PRISA, el alemán será presentado próximamente como entrenador del Real Madrid. Todos destacan el gran trabajo realizado con el Getafe y su fútbol bonito a la vista. ¡Menuda broma! El Getafe ha sido el equipo menos goleado de primera, junto al Barça, cosa que ya habla de la orientación del equipo, y ha marcado justo la mitad de goles que el Barça (39 goles a favor del Getafe por 78 del Barça y 33 goles en contra los dos; balance de +6 para los madrileños y de +45 para los culés). Es el sexto menos goleador de la Liga y su gran virtud es el resultadismo. Con una media de poco más de un gol por partido (1,03 gpp) y algo menos de un gol en contra (0,87 gpp), el Getafe ha acabado noveno en una Liga en la cual ha sacado el máximo rendimiento a sus goles. Schuster no juega bonito, y eso es algo que hemos de saber por mucho que nos inflen los oídos o los ojos desde todos los sectores. Y quien no haya visto los partidos del Getafe esta temporada tiene una muestra en la final de la Copa del Rey: un equipo duro, tosco y replegado que tiene muchísimos problemas para llegar arriba, más por planteamiento que por equipo (el Recreativo tiene peor equipo y sí jugaba al ataque). Si creen en Madrid que Schuster es la solución al pobre juego merengue, van muy equivocados, por mucho Kaká que fichen.

  • Continuando con el último post que escribí sobre la barbaridad del 4-2-4, hoy en Sport he visto una encuesta sobre el tema. No me esperaba gran cosa, ya que sé que hay más fanáticos que entendidos, pero no pensaba que la proporción fuera tan sumamente grande.

Dejando ya de lado el ridículo apelativo ‘Los cuatro Fantásticos’, es increíble como casi 700 personas de 1259 opinan que el 4-2-4 es el sistema a utilizar. Posiblemente esta misma gente fuera la que criticara a los tres pequeños. Las dos cosas sin tener absolutamente ni idea por qué hacía aguas el 4-3-3 versión hobbit o por qué no se debe utilizar el 4-2-4. También estas 700 personas probablemente fueran muy críticas con la gestión de Florentino Pérez y su galaxia. Queramos o no, éstas 700 personas, ese 54% de la afición, se guían por las masas y no quieren (porque sí pueden) tener criterio propio e informarse y opinar con consciencia de causa. Cuando alguien me argumente bien las razones por las cuales alinearía el 4-2-4 pensaré que quizá ese 54% no está tan desinformado y votan con criterio propio y no por sus sueños húmedos con ‘Los cuatro fantásticos’. Y sí, por suerte la libertad de expresión existe y yo no colgaría a ese 54% del palo más alto de Barcelona, pero si me gustaría que recapacitaran y pensaran si realmente es adecuado un esquema de los años 70 para afrontar los esquemas tan perfectos tácticamente de hoy en día.





No hemos aprendido nada

26 06 2007

Barça: dos semanas después. Título que se le podría aplicar a cualquier pseudo-documental o gran producción de Hollywood, intrigante como pocos, síntoma que algo no va bien, título que implica cambio pero no arreglo total. La de cosas que se pueden ver a simple vista con leer unas pocas letras.

Han cambiado cosas en ‘Can Barça’. Laporta hizo autocrítica y pidió compromiso y disciplina. También se cerró el primer gran fichaje de la temporada y el segundo más mediático de la era Laporta: Thierry Henry. El francés firmó por 4 temporadas y el Barça pagó al club londinense 24 millones de euros. Hoy será presentado Yaya Touré, ex-jugador del Mónaco y internacional con Costa de Marfil, que es un auténtico portento físico que viene a solucionar las carencias defensivas del equipo en la medular. Chivu, si el Inter no da el último empujón y se lo lleva, será oficialmente jugador del Barcelona en unos días. Abidal está ahí y la directiva baraja algún fichaje más.

Parece que las palabras de Laporta, de cambio y compromiso, han cobrado efecto y el Barça avanza a grandes pasos, como queriendo abarcar más de lo que sus brazos alcanzan. Todos podemos apreciar como la forma ha cambiado sustancialmente (y está aún en ello) y se está intentando rascar el duro fondo con las uñas para quitar las impurezas. Desidia, gimnasio y ego son palabras grabadas con fuerza en ese fondo a base de alimentarlas durante un año y querer limpiar eso en tres escasos meses resulta demasiado ambicioso. Si logran eliminarlo superficialmente el problema resurgirá tarde o temprano, por eso se trabaja a fondo en ello. Tarea ardua la que le espera al club.

Sin embargo, parece que no todo cambia. Cuando la autocrítica abundaba en la blogosfera y todos coincidíamos en los pecados capitales de este equipo, recaemos en otro sólo dos semanas después: prepotencia. El fichaje de Henry ha borrado esa crítica constructiva del escenario blaugrana para volver a instalar la prepotencia en Les Corts. De nada sirve haber perdido 5 títulos esta temporada, algunos de forma más que bochornosa. Quince días después parece que hemos vuelto un año atrás, al Barça de les 7 Copes, al equipo que se paseará por España y Europa, al nuevo Dream Team.

Y ésto no lo digo sólo por los comentarios leídos en Internet o por la prensa triunfalista culé. Estoy especialmente indignado por leer después del fichaje de ‘Tití’ comentarios hacia Rijkaard pidiéndole que jueguen los cuatro cracks juntos. Es decir, pedimos un 4-2-4 después de criticar duramente el 4-3-3 (versión Iniesta – Deco – Xavi) por su fragilidad en el mediocampo. Es como apagar el fuego con fuego. Es intentar repetir los errores del pasado y los errores del Madrid galáctico, de jugar por decreto y de no luchar por la posición. Es la vuelta al gimnasio de Ronaldinho, la tranquilidad absoluta y la prepotencia absurda de querer jugar hoy con un esquema de hace 40 años.

En el fútbol de hoy, con la creciente imposición del 4-4-1-1 o del 4-5-1 es ridículo combatir esos esquemas con un 4-2-4. No logras nada en ataque (un 4-5-1 es normalmente un 4-2-3-1) porque no tienes fuerza en la creación y sufres en la defensa porque te ves desbordado en el centro del campo (5 contra 2 si es un 4-5-1 puro o 4 contra 2 si cuentas con el híbrido 4-4-1-1 que sigue siendo un 4-5-1 en defensa) por una grave inferioridad numérica. Si tienes dos ‘tuercebotas’ puedes intentar hacerte con el dominio del centro del campo, pero sería un dominio vacuo, sin sentido, ya que dos jugadores de corte defensivo no pueden iniciar el juego, no pueden mantener la posesión. Y el Barça sin la pelota, dejando de lado que ya no es el Barça, sufre mucho. Es un equipo, y eso hay que mejorarlo, que no sabe jugar sin pelota. Y si cuentas con dos jugadores de tallo exquisito en la salida de balón, excelsos en el toque, se hundirán en el océano de la medular rival, complicándose mucho la salida del balón y siendo incapaces de defender una contra o un ataque organizado. Con un 4-2-4 con un jugador enorme (Deco) y con Touré como guardaespaldas puede que aguantara decentemente en partidos contra equipos flojos en la creación de juego pero naufragarían inevitablemente en los partidos grandes.

Recordemos que el Barça campeón de Europa jugaba en los partidos importantes con un 4-3-3 que en realidad era un 4-2-1-3, con dos ‘leñeros’ y que con ese esquema alzamos la Champions el año pasado. No goleamos en el Bernabéu con tres pequeños en la creación. No ganamos en Stamford Bridge con Iniesta-Deco-Xavi. El Barça ganador siempre contaba con un gladiador, con alguien que rompiera el juego rival. A veces con más acierto, otras veces con menos. Pero la base estaba clara. Y ahora nos queremos olvidar de las virtudes barcelonistas para dejar los partidos en manos de 4 jugadores. Si en el fútbol ganaran jugadores no veríamos equipos. Un equipo son 11 personas, no 4. Si Rijkaard pretende ganar los partidos con la inspiración del póker de arriba allá él, obtendrá lo que siembre. Si quiere prescindir del mediocampo para que los aficionados puedan ver a sus cuatro ídolos juntos, adelante con ello. Eso sí, cuando los resultados no lleguen, porque es absurdo el 4-2-4, entonces pediremos la cabeza de Rijkaard, cuando éste ha sido orientado por los miles de entrenadores de la grada y en cambio no pedimos que rompan su abono si éstos erran.

Rijkaard, si tiene el criterio que yo creo que posee, se impondrá a todos estos sueños culés y pondrá sentido común en la alineación blaugrana. Porque, recordad, los sueños, sueños son.